lunes, 1 de septiembre de 2008

La Partida

Fuiste mío toda la mañana
mis brazos sintieron tu calor
fui tuya por completo sin medidas
nuestros cuerpos bebieron uno del otro
hasta saciarse y aún pidiendo más,
nuestro placer fue pleno y agotador.

Caricias, besos, mordiscos, nada faltó
Me bebiste toda,
y a mi flor palpitante le llenaste de placer
Te llevaste mi néctar que tanto te gusta,
te bañé con mi olor y
explotamos en colores luminiscentes.

Un carnaval de matices
sin respiro, ni descanso
Mis pétalos abiertos te recibieron
entre palabras de amor
Una y mil veces repetidas
tu boca deliciosa besa y bebe de mi esencia.

Duro, firme, grande y ardiente
transformado en aquel mar, que me arrulla en el vaivén
despertando al animal oculto
vibrando tan húmeda que fecundaste mis ser
Y entre abrazos, caricias, besos y promesas
llegó la hora de tu partida.

No hay comentarios: